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2 - La Constitución Anímica del Hombre antes de que Empeza la Era de Mikael

La Constitución Anímica del Hombre antes de que Empeza la Era de Mikael

Rudolf Steiner. 12 de Octubre; 1924. | GA (26)

Disponible: Enero 2026.

Hoy añadiremos aquí unas observaciones relacionadas a las ideas del anterior estudio "En el Alba de la Era de Mikael". Esa era de Mikael ha sobrevenido en la evolución de la humanidad, después de que se produjera el predominio de la formación mental intelectual, y de que se erigiera la concepción del hombre orientada hacia el mundo exterior, el mundo físico.

La formación de pensamientos, en su propia esencia, no es un a evolución hacia lo materialista. Lo que en épocas antiguas se acercaba a los hombres como si fuera inspirado, es decir, el mundo de las ideas, en la época que precedió a la Era de Mikael se convirtió en patrimonio del Alma Humana. Ésta ya no recibe las ideas "desde arriba" desde el contenido espiritual del Cosmos; las extrae activamente desde el propio ser espiritual humano. Ello ha hecho que el hombre haya madurado para considerar su propia entidad espiritual. Anteriormente no se sumergía en esas profundidades del propio ser. Podría decirse que veía en sí mismo la gota que se había separado del mar de la espiritualidad cósmica para habitar en la vida terrenal, y para volver luego a unirse con ese mar después de la muerte.

La formación de pensamientos que tiene lugar en el hombre es un avance en el autoconocimiento humano. Si se contemplan estos hechos desde lo suprasensible, la situación se presenta del siguiente modo: Los poderes espirituales que podemos describir con el nombre de Mikael, administraban las ideas en el Cosmos Espiritual. El hombre vivenciaba esas ideas participando con su alma en la vida del mundo mikaélico. Esa vivencia ahora se ha convertido en algo propio. Esto ha provocado que el hombre se haya separado temporalmente del mundo de Mikael. Con el pensar inspirado de antaño el hombre recibía al mismo tiempo los contenidos espirituales del mundo. Al desaparecer esa inspiración y, al formar el hombre los pensamientos por su propia actividad, se vió sometido a las percepciones de los sentidos si quería que esos pensamientos tuvieran sentido. Por consiguiente, el hombreen principio tuvo que llenar de contenido material la propia espiritualidad recién adquirida. Y cayó en la concepción materialista en la época en que su propio ser espiritual ascendía un grado en su evolución con respecto a la época precedente.

Éso es algo que puede pasar fácilmente desapercibido; porque podemos limitarnos a observar la "caída" em el materialismo y entristecernos por éllo. Pero mientras la concepción de esta época había de limitarse al mundo físico exterior, se desarrollaba en el interior del alma un elemento espiritual humano purificado que se sostiene en sí mismo como vivencia. Ahora bien ese aspecto espiritual no ha de seguir siendo una vivencia inconciente en la era de Mikael, sino hacerse conciente de sí mismo en su propia especie. Ello implica la penetración de la entidad de Mikael en el Alma Humana. Durante un tiempo el hombre a llenado su propio espíritu con el aspecto material de la naturaleza; él mismo ha de volverlo a llenar de espiritualidad primigenia como contenido cósmico.

La formación de pensamientos se perdió durante un tiempo en la materia del Cosmos; y ha de volverse a encontrar en el espíritu cósmico. En el mundo abstracto y frío de los pensamientos puede penetrar calor y realidad espiritual plena de ser. Ello es lo que expresa el alba de la Era de Mikael. Solo al separarse de la esencia de los pensamientos del mundo pudo crecer la conciencia de la libertad en las profundidades del Alma Humana. Lo que procedía de las alturas, había de volver a encontrarse en las profundidades. Por ello, la evolución de esa conciencia de la libertad se hallaba unida, en un principio, con un conocimiento de la naturaliza dirigido hacia lo exterior. Mientras el hombre en su propio interior iba inconcientemente formando su espíritu en la pureza de las ideas, sus sentidos se hallaban orientados únicamente hacia lo exterior material, y eso no producía ningún trastorno en lo que empezaba a brillar como tierno germen en el alma.

Pero en la visión de lo material exterior puede penetrar la vivencia de lo espiritual, y con ello puede intervenir de un modo nuevo la visión espiritual. Lo que se adquirido como conocimiento natural bajo el signo del materialismo, puede ser captado de forma espiritual en la vida anímica interior. Mikael que habló "desde arriba", puede oirse ahora "desde el interior" donde establecerá su nueva morada. Dicho de un modo más afín a la Imaginación, podríamos expresar ese hecho diciendo: lo solar, que durante mucho tiempo el hombre acogía en sí mismo solamente desde el Cosmos, empezará a brilla en el interior del Alma. El hombre aprenderá a hablar de un "sol interior". Con éllo no se sentirá menos ser terrestre en su vida entre nacimiento y muerte, pero reconocerá la naturaleza solar de su propio ser que camina por la Tierra. Y aprenderá a sentir la verdad de que en su interior existe un ser que lo ilumina y que, aunque brille en la existencia terrenal no es élla quien lo enciende. Quizás parezca que al despuntar la era de Mikael todo esto está bien lejos de la Humanidad. Pero se haya cerca "en Espíritu", lo único que hace falta es verlo. Es de enorme trascendencia el hecho de que las ideas del hombre no sólo pueden "pensarlo", sino que en el pensar acaben "viendo", y mucho dependerá de éllo.


Directrices relacionadas

85- En la actual era, el hombre comienza a vivenciarse a sí mismo en la conciencia de vigilia diurna. Esa vivencia le oculta que dentro de la vigilia, la Tercer Jerarquía se haya presente en su experiencia. 86- En la conciencia onírica, el hombre vivencia caóticamente su propio ser unida de manera inarmónica con la esencia espiritual del mundo. Si se confronta a la conciencia onírica la conciencia imaginativa, como su otro polo, el hombre se da cuenta de que la Segunda Jerarquía se haya presente en su vivencia. 87- En la conciencia de sueño profundo (o sin sueños) el hombre, sin darse cuenta de éllo, vivencia su propio ser unido con la esencia espiritual del Mundo. Si a la conciencia del sueño profundo le contraponemos la conciencia Inspirada como su polo opuesto, el hombre se hace conciente de que la Primera Jerarquía se haya presente en su vivencia.


Camelot. Iniciativa Antroposófica.

Rudolf Steiner. Pensamientos Guías - (GA 26).